PREPARANDO EL TERRENO PARA ENTRAR EN LA NUEVA ERA POSTDIGITAL

28 de Abril de 2019

#erapostdigital #revoluciondigital #hiper-personalización



Cuando se generan debates sobre tecnologías, el tema aparenta ser abstracto y ajeno a cada uno de nosotros. Sin embargo, cuando hablamos de personas, nadie queda ausente en la conversación. Porque la aparición de cada nueva tecnología impacta directamente sobre todos aquellos que realizan una actividad relacionada con ella y en ese punto deja de ser algo anecdótico y lejano para convertirse en algo mucha más cercano y humano. Y lo humano no es meramente números, sino historias y sueños, familias e ilusiones. Cada nuevo avance es una amenaza grande y una oportunidad enorme, si sabemos capitalizarla adecuadamente.


Y es precisamente que, paradójicamente, en la idea de la era post digital, cada uno de nosotros tiene un rol protagónico. Tratemos de entender por qué. En la mayoría de las organizaciones que conocemos se produce el llamado "fenómeno de contraste entre el fin de semana y el día lunes": mientras que el sábado y el domingo los trabajadores acceden a dispositivos y tecnologías de vanguardia, el lunes a la mañana regresan a sus puestos de trabajo y sienten que retroceden varios años en este sentido, con las frustraciones y desencantos que ellos genera. La paradoja que se visualiza es que los colaboradores son más maduros digitalmente que su organización, por lo que esperan que esta se actualice rápidamente (un fenómeno similar al de los alumnos con los docentes, escuelas y universidades)


En esta misma dirección, y considerando que la velocidad es la nueva moneda en el mundo de los negocios de hoy, no deja de sorprendernos que cuando empezamos a comprender de qué se tratan las tecnologías que hasta poco eran revolucionarias, estas se van naturalizando. Y cuando nos cruzamos con una cantidad considerable de recomendaciones referidas a la transformación de analógico a digital... ya estamos entrando en la era post digital. ¡Pero a no entrar en pánico! Entendamos de qué se trata, porque -una vez más- la oportunidad que presenta es muy grande y quienes sepan aprovecharla podrían beneficiarse, como todos aquellos que se animaron en cada uno de los cambios disruptivos de los últimos años.


Si bien Nicholas Negroponte, fundador del MIT Lab, en 1998 ya hacía referencia a la idea "post-digital", recientemente tomó mayor impulso por el profundo y desafiante informe de Accenture titulado "La era post-digital está sobre nosotros: ¿estás listo para lo que sigue?". Se destaca en él -entre diferentes aspectos-, que lo que para muchos es "la revolución digital", ésta ya ha pasado a ser la "normalidad digital". Esas tecnologías -teóricamente revolucionarias- ya no son tan nuevas, sino están incorporadas a muchas de nuestras rutinas de cada día. La digitalización ya no es una ventaja competitiva, sino que la mayoría de los negocios ya son digitales. Es más, lo digital es el precio que hay que pagar para poder entrar y sobrevivir.


Pero el punto central del mismo se centra en que la innovación para las organizaciones en la era post-digital implica descubrir cómo moldear el mundo alrededor de las personas y elegir el momento adecuado para ofrecer sus productos y servicios. Hay que adaptarse a cada situación y a cada persona: los productos y servicios se personalizan cada vez más. En un contexto masificado, la hiper-personalización pasa a ser el gran diferenciador: los clientes y consumidores esperan -¡y exigen!- mayor inmediatez y adaptación a sus propias necesidades.


Se integran las realidades off line, la online, pero fundamentalmente la humana. Y es aquí donde los líderes deben reconocer que los valores humanos -como la confianza y la responsabilidad- no son solo palabras de moda, sino también facilitadores críticos. En todo aquello que desarrollamos en el mundo digital ahora hay que darle sentido humano y ahí está la auténtica revolución. Y es allí donde estamos ante la aparición de los "trabajadores super-humanos": los colaboradores ya disponen tanto de sus propias competencias, habilidades y conocimientos, como de ciertas capacidades, gracias a la tecnología. Es responsabilidad de las propias organizaciones generar estrategias inteligentes para atraer, fidelizar y potenciar a ese talento.


Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/empleos/preparando-el-terreno-para-entrar-en-la-nueva-era-postdigital-nid2242133

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