ALEJANDRO MELAMED: "EL TRABAJO REPETITIVO Y SIN VALOR AGREGADO NO TENDRÁ SENTIDO"

Actualizado: 7 de ago de 2018

16 de Julio de 2017

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El autor de El futuro del trabajo y el trabajo del futuro asegura que el desafío es la alfabetización digital para generar empleabilidad.

La gente no está preparada para el mundo que se viene, dice Melamed. Foto: Martín Bonetto.

En uno de los estantes de su luminosa oficina en Bajo Belgrano pueden verse, uno al lado del otro, los cinco libros de Alejandro Melamed, ex director de Recursos Humanos en Coca-Cola y, desde hace unos años, consultor, coach, conferencista y autor. El recorrido, que va del inicial Empresas depredadoras al reciente El futuro del trabajo y el trabajo del futuro, pone en evidencia los cambios que atraviesa el mundo laboral a partir de los rápidos procesos de digitalización del trabajo y de la vida en general. Aunque se define como un optimista moderado, el futuro que describe es casi tan luminoso como su oficina.


“En el futuro habrá una interacción cada vez mayor entre el hombre y la máquina. Se están sustituyendo un montón de procesos manuales por procesos automáticos. Pero no se hace solo: el hombre forma parte de todo eso. Lo que postulo es que las máquinas no tienen emociones, no tienen empatía, no tienen sentido común. Tienen capacidad de sustituir cualquier actividad repetitiva pero necesitamos interactuar de manera inteligente para tomar lo más productivo de lo automático y, a su vez, agregarle nuestro valor diferencial”, dice.


—En el libro plantea que el modelo de trabajo vira hacia el pago por valor agregado. ¿Cómo se mide ese valor?


—Ese es un gran desafío. Estamos acostumbrados a que nos paguen por cantidad de horas que trabajamos. Los que tenemos más de 35 años fuimos criados con el modelo de que íbamos a trabajar en un lugar de por vida. Pero, por una parte, vamos a vivir muchos más años, hasta los 100 más o menos, trabajaremos hasta los 80. Nadie va a trabajar 60 años en la misma compañía. Y ni siquiera sabemos si esas compañías van a durar tanto. Antes entrar a una empresa grande era estar salvado. Hoy no es así: se van modificando los paradigmas tradicionales respecto de lo que es el mundo del trabajo, pero no todos se están adaptando.

—¿Cómo se adaptan las organizaciones?


—Muchas digitalizan sus procesos y operaciones pero no hacen el trabajo de preparación de la cultura y las personas, por lo que termina no sirviéndoles para nada porque, en definitiva, los que van a operar la tecnología son personas. Lo cierto es que ni las políticas estatales, ni las estrategias de las empresas están preparando a la gente para el mundo que se viene.


—¿Y qué va a requerir ese mundo?


—El mundo que se viene va a requerir de nosotros dos tipos de capacidades. Las duras: ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (STEM, por sus iniciales en inglés) y las blandas: inteligencia emocional, flexibilidad, liderazgo, comunicación, conexión, influencia. No se nos dan las herramientas hard y nadie nos enseña las herramientas soft. Hay que plantearse cuál es el lugar que deben tener las universidades: tienen que enseñar a aprender. Ni siquiera tenemos idea de qué cosas vamos a tener utilizar dentro de 10 años, ni qué trabajos tendremos que hacer. Es tan veloz como va todo, que lo que necesitamos es agilidad y capacidad de aprendizaje. Y esto, en cualquier rubro.


—¿Dónde habrá trabajo en ese futuro?


—Hay algunos campos con oportunidades: recreación y turismo, el cuidado del medioambiente y los trabajos que tengan que remediar lo que produzca el descuido del medioambiente actual; el cuidado de la salud, de la cuarta edad; la conexión global; la tecnología y los descubrimientos. Se viene el mundo del emprendimiento.


—Pero también va a seguir siendo necesario producir cosas como alimentos...


—Si hablamos de la carne, por ejemplo, pensamos en producción ganadera. Pero lo que se viene son los alimentos en 3D y 4D, donde con una impresora que cuesta 300 dólares podés producir en tu casa, con costo muy económico, un sustituto de la carne, con el mismo gusto a la carne y sin los riesgos de la carne. Eso ya existe: en Singularity University me mostraron la hamburguesa hecha por impresora 3D.


—¿Qué trabajos dejarán de existir?


—Todo trabajo repetitivo y sin valor agregado, no va a tener sentido en el futuro -en 5, 10 o 20 años. Nos enfrentamos a un problema grave porque los nuevos analfabetos son los analfabetos digitales.

—¿Alcanzan los nuevos trabajos para reemplazar los que se pierden?


—Algunos dicen que a lo mejor la solución es trabajar menor cantidad de horas y distribuir de esa manera el trabajo. Otros dicen: que trabajen algunos y se están haciendo pruebas en países nórdicos de asignación universal por existir. Creo en el concepto de un futuro de abundancia. Pero hay que tomar decisiones fuertes y no basta con buenas intenciones.


Fuente: https://www.clarin.com/economia/alejandro-melamen-trabajo-repetitivo-valor-agregado-sentido_0_Hy45YoLHZ.html

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