AHORA ES EL TRABAJO EL QUE VA CON UNO

Actualizado: 7 de ago de 2018

8 de Diciembre de 2012

#autonomia #oportunidades #tecnología


Tradicionalmente se decía que uno iba al trabajo, hoy en día la realidad del mundo laboral nos permite observar uno de los cambios más importantes e impactantes en esta dirección: el trabajo va con uno y lo llevamos adonde queremos. Es más, en ciertas actividades y profesiones vinculadas al capital intelectual, toda la información requerida para desarrollar exitosamente la función -a diferencia de grandes oficinas, con archivos, bibliotecas, etc.-, sólo se requiere de un dispositivo móvil cuyo peso es poco significativo.


A partir de esta modificación de la matriz de base, empiezan a diferenciarse fundamentalmente tres tipologías principales de trabajadores: los de lugar fijo -que cada día concurren a un mismo espacio físico-, los teletrabajadores -que lo hacen desde sus propios hogares- y los nómades. Estos últimos tienen la característica diferencial de que gran parte de su tiempo lo pasan movilizándose de un lado a otro y tienen un "tercer lugar" en el que en algún momento del día se quedan para realizar diferentes tareas. Su plataforma de operaciones puede ser un bar, una oficina compartida o incluso una plaza, si el tiempo los acompaña.


Los nómades están en crecimiento constante, tienen algunas particularidades que los distingue de los otros dos y que, de seguir manteniéndose la tendencia actual, pasará a ser una parte significativa del mercado total. Pueden ser consultores, publicistas, vendedores de servicios, tecnólogos o agentes de propaganda médica; algunos de ellos en relación de dependencia, otros, autónomos. Todos tienen en común su dinamismo, la rutina itinerante y la necesidad de detenerse en algún momento para conectarse, revisar lo realizado y planificar sus próximas acciones.


No para todos


Más allá de lo seductor que resulte a priori para muchos la propuesta de libertad permanente, el no anclaje a un mismo lugar, con la supervisión permanente de un jefe observándonos de cerca, hay que considerar que no toda persona puede sentirse cómoda y expandir al máximo su potencial trabajando con esta modalidad.


El carácter adecuado, la autonomía para manejarse sin control cercano, la iniciativa para no depender de otros, la disciplina y responsabilidad para respetar lo programado, el foco para concentrarse en lo esencial y la capacidad de manejar las relaciones apropiadamente son factores críticos de éxito.


Asimismo, las oportunidades que brindan a las propias personas la posibilidad de cumplir sus metas como nómade son muchas: estar en contacto permanentemente con impulsos diferentes y cambiantes para innovar, conexión con otros colegas que pueden complementar y potenciar la propia tarea, flexibilidad para adaptarse rápidamente a situaciones novedosas y ahorros de activos fijos que podrían transformarse en capacidad ociosa gran parte del tiempo.


Como todo en la vida, la perfección no existe y hay diferentes opciones para distintos estilos personales. La clave está en encontrar el punto de encuentro entre la pasión, la modalidad adecuada y el reconocimiento apropiado. De cada uno depende buscarlo para poder encontrar su momento y su lugar en el mundo laboral.


Fuente: https://www.lanacion.com.ar/1534760-ahora-es-el-trabajo-el-que-va-con-uno

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